Es un proceso de reestructuración del Estado, que redistribuye el poder. La descentralización busca acercar la toma de decisiones a los territorios, reconociendo la diversidad territorial, potenciando la participación y logrando que la entrega de bienes y servicios se realice con mayor pertinencia y eficiencia, generando la superación de desigualdades y ofreciendo mejores oportunidades de desarrollo.
Existen tres dimensiones que pueden ser descentralizadas; política, administrativa y fiscal.
Descentralización Política
Entendida como aquella que genera o perfecciona modificaciones legales tendientes a generar espacios de representación o de capacidad electoral de actores subnacionales, expresados, generalmente, a través de elecciones democráticas de autoridades territoriales.
Descentralización Administrativa
Entendida como aquella que comprende el conjunto de políticas y marcos normativos que permiten transferir funciones, atribuciones y facultades a entidades subnacionales, incluyendo la administración y prestación de servicios.
Descentralización Fiscal
Entendida como aquella que comprende el conjunto de políticas y marcos normativos que permiten, por un lado, generar o aumentar ingresos presupuestarios de entidades subnacionales, vía transferencias del nivel central o creación de nuevos ingresos; y, por otro lado, determinar mayores niveles de autonomía en la decisión del uso de sus recursos.